martes, 5 de febrero de 2013

El beso de la muerte -Cuento

Sus  brillaban bajo la luna, que tan bonita se encontraba esa , pero no tanto como la persona que se encontraba bajo ella, nunca lograría serlo. Su aspecto era pálido, sus finos y largos, esos rasgos tan bellos que tenia, cautivaban. Presumía un hermoso pelo negro y ondulado, mas corto a uno de los lados y su silueta era casi tan larga y delgada como una sombra proyectada por la luz del sol en pleno día de verano. Debo aclarar, que de todo su aspecto, lo que más me cautivo fue aquella mirada, esa mirada que solía hacer que te pierdas en el tiempo y el espacio. Queda aún mas por decir, podría estar la vida describiendo su belleza pero me entusiasmo al querer contarles lo sucedido. 
Luego de haberlo visto con ese aspecto tan peculiar rondando por mis lugares entendí que aquella figura de muerte podría haber estado allí hacia mucho tiempo. Parecía tan familiar. 
Me observaba a distancia. 
-calma- repetía mi mente una y otra vez. 
¿Qué ocurría? ¿Qué hacia allí y que quería de mi? Mientras mas me cautivaba su mirada y mas me perdía en ella, mi mundo se iba tornando cada vez mas negro, no me importaba, era adictivo, hipnotizante. Fui acercándome con delicadeza, sus ojos cada vez más profundos y tentadores, me incitaban a seguir acercándome. 
De un momento a otro comencé a sentirme fatal, creía que me dormiría del cansancio y la falta de fuerzas o que me desmayaría allí mismo, y no me equivocaba. Recuerdo haber caído al suelo, y con esfuerzo fui intentando hacer foco con la vista, recuperaba mi visión, quería saber que había pasado con aquel. Lograba mantener los ojos abiertos y fue en ese momento, un instante en el que aparecieron esos zapatos y aquella túnica negra que llegaba casi hasta el suelo, acercándose a mí. No soporte mas, deje de forzar mi vista, ya no podía… caí desplomada. No podría decir cuanto tiempo estuve desmayada, pero recuerdo haber despertado en un lugar similar, solo que este estaba mas oscuro, no había gente, tenia aspecto viejo y estaba todo roto, desgastado. Logre recomponerme completamente en unos minutos… Allí volví a verlo, se encontraba parado en la nada, y se volvió a reflejar la figura flaca, pálida, alta, frente a mí. Se acerco lentamente, su cara cada vez más pálida, a cada momento se tornaba más flaco, sus ojos ya no estaban, sus labios habían desaparecido, su pelo fue perdiendo el color y caía a montones, estaba horrorizada pero algo, alguna fuerza oscura, maldita, me hacia permanecer en el suelo. 
Poso sus boca -si así puedo llamarlo- a pocos centímetros de mi oído, podía lograr verlo de reojo, escuche su respiración entrecortada y unas palabras que de su boca salían… 
-Caíste en mi trampa…- 
Lentamente cesaron mis suspiros, mi corazón dejo de latir y sentía, a duras penas, como el frío recorría mi cuerpo. Cerré los ojos, ya no había vuelta atrás.

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